Señoras Auxiliares
El P. Vallet asoció a la Obra de Cooperación Parroquial, una organización femenina que colaborara en la tarea de evangelizar a los hombres, mediante los Ejercicios y otros ministerios, para bien de las parroquias.
Cuando, en 1923, el Padre Vallet funda la Obra de Ejercicios Espirituales en Cataluña, se da cuenta rápidamente del papel importante que tiene la mujer en esta obra de hombres.
Por su parte, una señora que había advertido la importancia y trascendencia de la Obra para la salvación y santificación de las almas, se propuso colaborar al menos económicamente: ofreció sus escasos ingresos, que le eran de verdad necesarios, en un acto de generosidad heroica.
El Padre Vallet no quiso aceptarlos, pero esta primera presencia de la mujer en la Obra se concretizó enseguida en una “asociación”, y en 1926, el Padre pudo fijar claramente el objetivo de las colaboradoras de su Obra y redacto el “Reglamento de las Reuniones de Señoras para la propagación y sostenimiento de los Ejercicios”.

COOPERACIÓN PARROQUIAL DE CRISTO REY
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El fin de esta Asociación flexible era, y sigue siendo, colaborar con la Obra, por medio de la oración, pequeños sacrificios, ayuda económica y material, y tratando de reclutar ejercitantes entre las personas de su entorno.
Al cabo de cinco años, el grupo de estas señoras llegaba a seis mil participantes, reunidas en grupos de doce, llamados “Reuniones familiares de Señoras y Señoritas Protectoras de la Obra de ejercicios Espirituales parroquiales».” Cada reunión estaba bajo el patronato de un santo, cuya fiesta celebraban.

La Providencia quiso que el Padre Vallet hiciera conocer en otros países esta Obra de Ejercicios tan fecunda para revitalizar la Iglesia, a la que Pío XII deseaba ver pronto en todas las Parroquias de la cristiandad. En 1929 fue a Uruguay, a Francia en l933, y luego volvió a España en l945. En cada uno de estos campos de apostolado se preocupó, como había hecho en Cataluña, de suscitar la adhesión celosa de mujeres testigos de los inmensos beneficios de los Ejercicios y de la Obra de Cooperación Parroquial de Cristo Rey, en los miembros de sus familias y en conocidos.
Hoy estas señoras auxiliares, bajo la dirección de las Hermanas Cooperatrices, continúan generosamente aportando su oración, su celo, y sus trabajos en la tarea de evangelizar a los hombres, mediante los Ejercicios y otros ministerios, para bien de las parroquias.