Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey - Obra CPCR

COOPERACIÓN PARROQUIAL DE CRISTO REY

Obra CPCR

La obra CPCR es una asociación laical, fundada por el mismo P. Vallet, en Uruguay, Francia y Madrid, hermana de la que fundara antes en Cataluña. En ella tienen los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey la función de promotores y asesores técnico-espirituales.

¿UNA OBRA PARROQUIAL MÁS?

Los miembros de esta Obra no queremos de ninguna manera sustituir a nadie, ni sobrecargar con nuestra presencia y acción a los responsables de la pastoral parroquial. No somos un movimiento, no somos una obra que pretenda realizar lo que otras ya hacen. Somos una simple asociación laical de hombres que han practicado los Ejercicios espirituales y desean servir a las parroquias, facilitando a los feligreses la misma experiencia espiritual, de conformidad con el carisma y espiritualidad de nuestro Fundador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CON UN MEDIO SIEMPRE ACUAL:
LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES

Desearíamos ser asimismo, de conformidad con nuestro carisma, un tenue, pero eficiente lazo de unión entre las parroquias y las casas de Ejercicios espirituales, para facilitar a todos los hombres de las mismas y de cualquiera de los movimientos u obras que en ellas actúan una oxigenación espiritual. La experiencia personal nos dice que esa oxigenación se produce maravillosamente en el silencio y sosiego de los Ejercicios espirituales de San Ignacio. Aspiramos, pues, a constituir en cada parroquia un pequeño núcleo de hombres que se entreayuden en la doble tarea de sostenerse espiritualmente y de ofrecer a todos los hombres la experiencia espiritual de los Ejercicios ignacianos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HACIA LOS MÁS ALEJADOS, LOS VARONES

Deseamos ofrecer a los párrocos y demás agentes de la pastoral parroquial un servicio, en un ámbito demasiadas veces descuidado, a saber, el de la evangelización de los varones, adultos y jóvenes. Sin que ello signifique el más mínimo desprecio de cuanto se hace por la mujer y por los niños, o por todos indistintamente. El hombre se ha ido progresivamente alejando de la Iglesia, considerándola cosa más propia de mujeres y niños, que no suya. En nuestros días ese alejamiento ha aumentado. Por otra parte, como es sabido, el varón se encuentra actualmente en crisis: crisis de identidad (virilidad), y crisis de paternidad. Urge echarle una mano y acercarle a Jesucristo, para bien de la familia, de la sociedad y de la misma Iglesia.

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