Parábolas y respuestas sobre la
actuación del mal espíritu.
1ª: Contra la arrogancia, la firmeza
Recordar y aplicar
Mi buen amigo Federico:
¿Quedó
claro todo lo que te fui escribiendo hasta ahora? Relee los
e-mail las veces que necesites ya que olvidamos con facilidad ciertas
ayudas necesarias
del botiquín de primeros auxilios espirituales y las reglas para el
discernimiento espiritual debemos aplicarlas frecuentemente en la vida.
Pero
sigamos adelante, Fede, que hay todavía más que conocer
en nuestro botiquín.
Ver, Juzgar y Actuar
San
Ignacio, por una parte, compara las mañas del mal espíritu partiendo de
ciertos ejemplos simbólicos, adecuados y realistas. Pinta al vivo cómo actúa,
cómo nos tienta y por otra nos orienta explícita o implícitamente en la actitud
de resistencia. Veamos en este correo el primer ejemplo:
«El enemigo se comporta como una mujer: débil ante la fuerza y fuerte
ante la condescendencia. Porque es propio de la mujer, cuando litiga con algún
hombre, perder el ánimo y huir cuando el hombre le planta cara; por el
contrario, si el hombre, perdiendo el ánimo,
retrocede y comienza a huir, la ira, venganza y ferocidad de la mujer crece sin
medida. De la misma manera es propio de enemigo achicarse y perder ánimo,
huyendo y cesando en las tentaciones cuando la persona, que se ejercita en las
cosas espirituales afronta impávida las tentaciones, reaccionando y haciendo
lo diametralmente opuesto. Por el contrario, si la persona que se ejercita
comienza a manifestar temor y perder el ánimo en soportar las tentaciones, no
hay bestia tan feroz, sobre la faz de la tierra, como el enemigo de la
naturaleza humana en proseguir su perversa intención con tan gran malicia.
1ª
Comparación: una mujer arpía
La
tentación es normal en la vida espiritual. Pero no debes dejarte atropellar. La
primera gran manera de tentación está en la maniobra inicial. San Ignacio, al
comparar al enemigo con una mujer, no está contra el feminismo, ni está
exaltando el machismo; solamente muestra que suele ser el sexo femenino débil, pero a veces es peleador y puede ser
terriblemente agresivo. No es la mujer que ensalza
Bíblicamente
Es
como describe
Estrategia enemiga: busca impresionar
El
enemigo quiere asustar y desalentar mostrando un poder avasallador que no
tiene, porque está vencido; busca hacerte creer que es imposible resistirle. Si
se le muestra valor, decrece, se achica; pero si es débil o se condesciende o
se vacila fácilmente y se le tiene miedo (temor al futuro, sufrimientos...) se
pone fiero y dominador y distorsiona todo o paraliza; se agranda, te hace
sentir «gallina», te confunde.
Fortaleza
¿Se
necesitará fortaleza, sano entusiasmo, para contraatacar?... Precisamente una enérgica
y valiente decisión contra la inclinación de la tentación, debe ser la
actitud del hombre que pone su confianza en el poder salvador de Dios, ante el espantapájaro de la tentación. El que pega primero pega dos
veces. Saberse vencedor en Cristo ayuda a vencer, así como el temor a perder
ayuda a la derrota.
Busca impresionar
Por
lo tanto, hay que detenerlo con prontitud, no dejándote llevar por el temor y
el desánimo, mostrando firmeza lo antes posible, sabiendo que actúa como un
cobarde: es débil con el fuerte y fuerte con el débil. Pregúntate, entonces en
el Señor, ¿Soy espiritualmente fuerte o débil frente a las tentaciones?
Cuando
se te viene encima un perro enfurecido si te agachas, agarras una piedra y lo
enfrentas, se frenará; pero si huyes te perseguirá hasta morderte.
Modos
de defenderse
Remedios
prácticos infalibles en cualquier tentación son: pedir ayuda a Dios, a Nuestra
Madre, a los santos; ofrecer el sufrimiento que da la tentación persistente; si
es posible dialogar con el acompañante espiritual sobre la tentación, etc. Un
escritor del siglo VIII, Teodoro Estilita, refiriéndose a San Antonio Abad
escribía: «El diablo aparece alto, como gigante, hasta el techo y negro, como
etíope. Entonces, basta simplemente una oración, larga o breve, como hacía San
Antonio, y verás como se reduce a nada o se queda como una mona.».
¡Que no crezca!
Si
la tentación aumenta es un mal signo, significa que no resistes resueltamente y
con fuerza; en cambio si no crece, aunque siga, es un buen signo y por lo tanto
debes seguir luchando sin desanimarte. Como ves, hermano, no depende de uno el
tener tentación, pero sí que crezca o disminuya.
Cortar con prontitud
Desde
el inicio del caminar espiritual es necesario conocer el estilo del enemigo y
para que no salga airoso hacerle frente, cortándolo al principio «Resistid al Diablo y el
huirá de vosotros» (St 4, 7). Deseo que esta regla
tan gráfica te ayude en tus tentaciones. Mucho ánimo. Con mi bendición
sacerdotal,
P. Hugo, cpcr
Práctica para el discernimiento espiritual:
Meditación práctica: Orando con tu vida.
1 ° Pide: Conocimiento de
los engaños del mal caudillo y ayuda para guardarte de ellos y conocimiento
de la vida verdadera que enseña el Sumo y verdadero capitán, y gracia para
imitarlo.
2° Ahora que ya estás práctico
en este memorial de lo vivido, bajo la mirada amorosa de Dios, pregúntate:
¿Cómo reaccionas habitualmente ante la tentación?, y si ésta suele aumentar o
decrecer.
3° Sigue tomando nota en tu
historia clínica sobre el discernimiento y escribe lo quieras decir al Señor.
La mejor manera de ejercitarte en el discernimiento es hacer referencia a tu
propia vivencia, sino es difícil entenderlo.
(Personalmente o comunitariamente puedes/deis tomar esta pauta para ver cómo acostumbra a reaccionar tu familia la comunidad parroquial ante las tentaciones).