Mujer, ¿dónde vas?

 

Me ha entristecido enormemente y me ha indignado vivamente el proyecto de la nueva Ley sobre el aborto en el que se llegaría a permitir la interrupción del embarazo a las menores de 16 años sin el conocimiento de sus padres.

Tan indignante y tan repugnante me resulta esto como el que —en otro orden de cosas— se les haya quemado la cara a mujeres maestras, en Irak, sólo por el simple hecho de serlo y de enseñar en los colegios a las niñas. Y lo mismo se diga de otras clases de injusticias que se hacen en contra de la dignidad de la mujer.

Lo peor es que aquí, en España, sean las mismas mujeres —mejor dicho, unas pocas que se hacen pasar por portavoces de todas— las que promueven el envilecimiento en su ser y en sus actuaciones de las mujeres, haciendo caso omiso de su excelsa dignidad,

¿Dónde vas en tu degradación?

¿Te conoces lo suficientemente y te amas en tu legítimo ser?

¿Dónde queda tu dignidad?

¿Eres objeto o persona?

El Ministerio de Igualdad, ¿que retos se está planteando?

¿Dónde está la igualdad y la protección de la mujer?

¿Dónde los psiquiatras, los biólogos, los estudiosos de las células?

Las decisiones que van toman, ¿las han consultado a especialista de diversos ramos del saber, o las quieren imponer a sangre y a fuego, sin admitir ni tan siquiera la objeción de conciencia?

¡Pobre Europa!  ¡Pobre España!

Pese a quien les pese, ¡¡qué enfermas estáis!!

De todo corazón,

Rosario