María, Madre de
La celebración del «Mes de María» nos
invita a recordar su importantísimo papel en
El documento titulado María en el designio de Dios y en
la comunión de los santos, presentado por el Grupo de Dombes,
uno de los grupos de teólogos interconfesionales más avanzados en el diálogo
ecuménico, reconoce que María ha sido motivo de conflicto entre
católicos y protestantes, un conflicto del que, según el documento, la misma María
ha sido víctima. Por eso el grupo es consciente que ha llegado el momento de
decir basta al nombrar en vano el nombre de María y de humillarla por causa del
pecado de los hombres. Se anhela el hecho de revertir esta situación, de modo
que María no sea más una piedra de escándalo sino por el contrario un vínculo
de unión.
El documento reconoce cómo, en el primer milenio, la teología
reconocía unánimemente en María un rol importante y perfectamente determinado
en el designio del Padre; en efecto, los Símbolos de la fe, afirman de
Cristo que “nació de Santa María Virgen” y “se encarnó de María
Por otra parte, nota el documento que, si bien es verdad que
el carácter absoluto de la gracia electiva viene sólo de Dios, sin embargo se
insiste ahora sobre la importancia de la respuesta humana que también es parte
integrante. En este sentido y en un hecho particularísimo, el misterio de
Históricamente el autor de la gracia, Jesucristo, se encarna
plenamente en nuestra humanidad a través de María, quien coopera de este modo
efectivamente en la obra de redención de los hombres. Se comprende entonces que
una devoción sobria y veraz hacia
Podemos decir entonces que, reconociendo que en el primer
milenio toda