El periodista egipcio
que se convierte al catolicismo
Ha causado sensación la conversión al catolicismo del
subdirector del diario italiano Corriere della Sera, el egipcio Magdi Allam, procedente del Islam, que fue bautizado por
Benedicto XVI en
Allam, de 55 años, vive en Italia desde
hace 35 y ha manifestado posturas abiertamente críticas hacia el extremismo
islámico, lo que le ha obligado a vivir bajo protección policial desde hace un
lustro. También ha defendido la integración en Occidente de un islamismo
moderado y la libertad religiosa en los países europeos ante los crecientes
fenómenos migratorios. Y de modo especial ha pedido el respeto de la
reciprocidad a los líderes religiosos musulmanes. Desde el primer artículo que
escribió en el Corriere en 2003, Allam se preguntaba:
“¿Por qué el cristiano que se convierte en musulmán puede manifestar
tranquilamente su fe, es más, la exhibe públicamente sin arriesgar nada,
mientras el musulmán que se hace cristiano vive en el miedo más absoluto?”
Tras la emotiva ceremonia en
El periodista no duda de que su
bautismo le pone en el punto de mira de las amenazas extremistas: “Sé a lo
que me expongo, pero afrontaré mi destino con la cabeza alta y erguida y con la
solidez interior del que tiene la certeza de su fe”.
La carta de Cristiano Allam está llena de agradecimientos a personas que con
su testimonio le han ayudado. Entre ellos cita al presidente del movimiento
eclesial Comunión y Liberación, don Julián Carrón; al rector mayor de los
salesianos, don Pascual Chávez Villanueva; al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado; y al obispo Rino Fisichella, rector de
Pero reconoce que el papel más
decisivo lo ha tenido Benedicto XVI, cuya valentía alaba: “Estoy
especialmente agradecido a Su Santidad el Papa, que me administró los
sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía en
Para terminar, Cristiano Allam
volvía a pedir un recíproco respeto de la libertad religiosa: “Quiero
afirmar que es hora de poner fin al puro arbitrio y a la violencia de los
musulmanes, que no respetan la libertad religiosa. En Italia, hay miles de
conversos al Islam que viven serenamente su nueva fe. Pero también hay miles de
musulmanes convertidos al cristianismo, que se ven obligados a ocultar su nueva
fe por miedo a ser asesinados por los extremistas islámicos, que se ocultan
entre nosotros. Quiero que del gesto histórico del Papa y de mi testimonio
extraigan el convencimiento de que llegó el momento de salir de las tinieblas
de las catacumbas. Pido a Dios que esta Pascua especial otorgue la resurrección
del espíritu a todos los fieles en Cristo, que, hasta ahora, han estado
sojuzgados por el miedo”.