«La
libertad, desprovista
de contenido moral,
se desnaturaliza»
Inma Castilla de Cortázar Larrea es catedrática de
Fisiología Médica y decana de la Facultad de Medicina CEU San Pablo, de Madrid.
Preside asimismo el Foro Ermua. Con gusto responde a
nuestro colaborador Miguel Vidal.
La que usted dirige fue la primera institución académica que plantó cara
a la ley del aborto.
Bueno, nosotros y Navarra no pudimos hacer otra cosa que anunciar que no
acataríamos una ley disparatada. Pero estos disparates ponen de manifiesto que
una mentalidad aberrante se ha establecido y que la “persona” –objeto específico
del quehacer médico- se cosifica. Ya no son personas sino cosas que se pueden
tirar, congelar, triturar,…
¿Qué consecuencias tiene esa ley para los estudiantes de medicina?
Espero que pocas, porque será derogada. Pretenden que se incluyan prácticas
de aborto provocado en los planes de estudios de Medicina y Enfermería, además
de plantear el aborto como un “derecho”, cuando es un verdadero drama. Se
trivializa, se desinforma, se silencian las verdaderas consecuencias.
¿El proyecto de Zapatero pasa por una restricción de libertades
fundamentales, como la libertad de conciencia?
El proyecto de Zapatero pasa por el relativismo a ultranza, por lo que se
arroga el privilegio de no respetar nada y de imponer por ley todo lo que
considera de interés para sus intereses partidistas. En el fondo es una
dictadura que coarta seriamente la libertad de las personas a las que tendría
que servir y de las que en realidad se sirve.
Frente a
la formación que propone el gobierno socialista para el personal sanitario,
¿cuál cree usted que es la alternativa?
¿La alternativa? …. La defensa de la debilidad. Ser débil, estar enfermo, … es hacerse acreedor del respeto y de la dedicación de
los médicos según una secular tradición. No defender, no proteger la debilidad
es prostituir la Medicina.
El grado de aplicación de la ley del aborto va a depender mucho del
personal sanitario. Si hay una objeción generalizada y una actitud clara en
defensa de la vida de los profesionales de la sanidad, el Gobierno lo va a
tener muy difícil. Pero objetar va a suponer duros sacrificios personales.
Entiendo que hay que hacer una objeción de ciencia, más que una objeción
de conciencia, que también. Habrá que estar atentos a que no aparezcan listas
de “objetores” a los que unos políticos con reflejos totalitarios excluyan del
sistema sanitario. Espero sinceramente que no tengan responsabilidades por
mucho más tiempo.
Muchos nos tememos que la ley del aborto no es más que el primer paso de un proyecto general de instauración de la cultura de
la muerte en España. Se han dado otros pasos, como las leyes de investigación
biomédica. Y el siguiente, si el PSOE sigue en el poder, podría ser la
eutanasia.
La cultura de la muerte parasita ya a Occidente. Hemos de hacer una labor
didáctica, muy didáctica, para hacer entender que el Estado del Bienestar a
ultranza transita hacia el Estado al que se le reclaman todos los derechos, se
tengan o no. Es preciso entender a fondo lo que es la libertad: la libertad
desprovista de contenido moral se desnaturaliza. El gran dilema humano es
moral: o ser decente o renunciar a serlo u… optar directamente por la
indecencia. Me preocupa el deterioro de la clase política que debería ser
particularmente ejemplar.
Usted defiende la vida desde otra trinchera: además de la académica y la
médica, es usted presidenta del Foro Ermua.
Recientemente han denunciado que el gobierno socialista vuelve a las andadas en
relación con sus contactos con ETA.
Efectivamente, el Foro Ermua defiende cosas tan
elementales (que no nos maten, no nos extorsionen,… para imponernos objetivos
políticos) que aglutina a gente muy variopinta. Hemos denunciado, en efecto,
que el presidente Zapatero escenificará una derrota de ETA pactada con ETA,
como logro electoral para las próximas elecciones. Para que ETA acceda les
dejarán participar en las próximas municipales, que es lo que ya se está
visualizando. Aberrante…, en esto también se pone de manifiesto un relativismo
que todo lo justifica: el «todo vale».
¿Cree usted, como apuntan medios gubernamentales, que en esta legislatura
se acabará con ETA?
La debilidad de ETA es real. El final de ETA es posible, pero es posible
sólo si los terroristas comprenden que hay una absoluta imposibilidad de rentabilizar
su desaparición, que sus asesinatos no quedarán en la impunidad, y que nunca
encontrarán atenuantes. Sencillamente, escenificar una derrota de ETA pactada
con ETA, como parece pretender el presidente Zapatero, imposibilita la derrota
de ETA. Por otra parte, a ETA no se la derrotará hasta que no se aborde a fondo
la educación en el fanatismo y poco se ha hecho todavía.