Macro
fiesta de la familia en Gran Bretaña
La
National Family Week, celebrada entre el 25 y el 31 de mayo, consistió en más
de 4.000 actividades por todo el país, gymkhanas, competiciones deportivas, picnics, excursiones, etc. para que las familias pudieran
pasar más tiempo juntas. La iniciativa ha tenido una acogida multitudinaria y
entusiasta por parte de la sociedad británica, sumándose miles de familias,
empresas, colegios, asociaciones juveniles, comunidades religiosas, famosos y políticos. Para elegir a la “familia del año”
se tuvieron en cuenta dos criterios: el tiempo de dedicación a la familia y la
implicación en los problemas del barrio. Entre los finalistas están los Ste-vens,
matrimonio con tres hijos, dos autistas, que han sabido crear unos sólidos
lazos familiares, al tiempo que ayudaban a otras familias que también tenían
hijos con alguna discapacidad y los Blackwell,
siete hijos, que han creado un colegio basado en un ideario que ve a los padres
como los principales educadores de los hijos y a los profesores como sus
colaboradores. El hijo mayor dirige una asociación benéfica que trata de ayudar
a alumnos pobres a ingresar en la universidad y además ha creado una liga de
fútbol para los chicos del barrio. La National Family Week ha conseguido
introducir en la opinión pública británica la conciencia de que la familia es
un asunto que requiere tiempo y atención. La Conferencia Episcopal de
Inglaterra y Gales se ha sumado con entusiasmo a esta iniciativa, su idea de
fondo apareció en una campaña que lanzaron los obispos en 2006 bajo el lema “Celebrating Family”, con el
objetivo de enseñar a disfrutar de la familia en tiempos de calma y, a la vez,
buscar antídotos para prevenir las crisis. Ahora los obispos han publicado tres
folletos para ayudar a todas las familias: ideas para
pasar el tiempo en familia dentro del hogar, recomendación de páginas webs donde aparecen planes para hacer en familia y programa
de acción para llevar la paz a los hogares. En ellos Mons. Hine,
obispo responsable del área de familia de la Conferencia Episcopal, afirma: “Reconocemos
la importancia de dedicar tiempo a celebrar las bendiciones de la vida
familiar. Las familias están en el centro mismo de la vida y del amor, del
mismo modo que están muy cerca de Dios. ¡Eso es algo que hay que celebrar!”.
(Aceprensa)
Gran
crecimiento del
catolicismo en Vietnam
Desde
el 2002 los católicos se han incrementado un 15,73%, representando el 6,79% de
la población total. Los sacerdotes diocesanos son hoy 2.877, con un aumento del
34,88% respecto de 2002. Las religiosas han aumentado un 41,65% y los
seminaristas mayores un 38,36% con relación a 2002. La práctica religiosa es
alta (80-90%), los visitantes extranjeros se maravillan de la numerosa y
ferviente participación de los fieles tanto en la misa del domingo como en la
de los días de la semana. Los fieles muestran un interés particular por la
Palabra de Dios y el estudio del Catecismo. La Iglesia en Vietnam vivió
momentos trágicos: Tras la instauración del régimen comunista, unos 500
sacerdotes dejaron el país y cientos fueron hechos prisioneros, las escuelas
católicas, los hospitales, los institutos de beneficencia y las obras sociales
fueron confiscados, todos los Seminarios fueron clausurados y reabiertos varios
años después, con un número limitado de alumnos. Las actividades religiosas
eran controladas por el gobierno. (Fides/InfoCatolica)
Éxito
de la TV católica
en Pakistán
Los
primeros canales de televisión católicos de Pakistán han cosechado “buenos
resultados en poco tiempo”, según el arzobispo de Lahore y presidente del
Centro Nacional para las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal
pakistaní, Mons. Saldanha. Las autoridades del
país no han concedido ninguna licencia ni a radios, ni a televisiones ni a
servicios de noticias cristianos, y la televisión pública reserva a los
cristianos sólo dos espacios de treinta minutos al año, en Navidad y Semana
Santa. En este contexto, Catholic TV, un canal
católico fundado y dirigido por el padre capuchino Morris
Jalal en su parroquia de San Francisco, puede
verse en un radio de 10 Km. de la parroquia situada en el centro de Lahore y
ofrece una programación basada en películas cristianas, documentales sobre las
actividades de las parroquias, entrevistas, música religiosa, concursos bíblicos,
la Misa dominical y la oración del rosario. El padre Arthur
Charles, Director del Centro cate-quético de la
archidiócesis de Karachi, ha lanzado otro canal católico por internet, Good News TV, y proyecta ampliar la iniciativa con una red
llamada “Media for Jesus”,
que incluya una emisora de radio y un canal de televisión por satélite. El
padre Charles declaró: “La Iglesia debe utilizar los medios de
comunicación para difundir el Evangelio, así como para la educación y la
formación de los jóvenes. Me he sentido en perfecta sintonía con el mensaje del
Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales, cuando afirma que
las tecnologías digitales son un don para la humanidad que pueden servir para
difundir la solidaridad y comprensión entre las personas y los pueblos”. (Zenit)
Joven
católica pesadilla de clínicas abortistas
Lila
Rose, estudiante universitaria católica, 20 años,
desarrolla operaciones encubiertas para exponer las prácticas clandestinas e
ilegales que se realizan en las clínicas abortistas. Acude a ellas
presentándose como una menor de edad embarazada de un adulto, un hecho que para
la legislación estadounidense constituye un delito y que debería ser denunciado
ante la policía. Provista de cámaras y micrófonos ocultos, Lila Rose ha
registrado la conducta del personal de varias clínicas abortistas que lejos de
plantear a la menor denunciar a su eventual abusador, le ofrece abortar. Hay
clínicas abortistas que exhiben una fotografía de Lila Rose en sus paredes,
como si se tratara de un criminal. Hace un tiempo debió teñirse el cabello para
no ser reconocida. “Creo que es triste. Temen a una niña –en ese momento
tenía 18 años- y están más preocupados en encontrarme que en hallar a
abusadores sexuales”, afirma. Recuerda su primera operación encubierta: “Estaba
sola y tenía una grabadora de audio en el bolsillo y una vieja cámara de video
en mi cartera. No tenía miedo, quería saber qué pasaría. Siempre soñé con ser
útil en la lucha contra el aborto. Tenía la fuerte sensación de que podía
ayudar”. En otra operación, Lila Rose y otros
pro-vida grabaron llamadas telefónicas a clínicas diciendo que querían donar
dinero para ser usado en el aborto racista de mujeres negras para que nazcan
menos niños afroamericanos. Nadie cortó las llamadas
y varias indicaron estar de acuerdo. Cuando recibió una carta amenazadora de
una potente organización abortista “no supe qué pensar o hacer, por eso me
puse de rodillas y dije ‘Dios, lo que quieras que ocurra que sea según tu
voluntad’”. (Aciprensa)
San
Pablo, modelo de
Sacerdote
Benedicto
XVI ha propuesto a San Pablo como modelo a imitar por los sacerdotes “en el
amor por Cristo, en el celo por el anuncio del Evangelio, en la dedicación a la
comunidad y en la elaboración de eficaces síntesis de teología pastoral”. “San
Pablo es un ejemplo de sacerdote totalmente identificado con su ministerio
–como lo será también el Santo Cura de Ars-,
consciente de llevar un inestimable tesoro, que es el mensaje de la salvación,
pero de llevarlo en un “recipiente de barro”. De esta manera, él es fuerte y
humilde al mismo tiempo y está íntimamente convencido de que todo es mérito de
Dios, todo es gracia suya”. El pontífice afirmó que las palabras del
apóstol de los gentiles “El amor de Cristo nos posee” “bien pueden ser el
lema de cada sacerdote”. “El presbítero debe ser todo de Cristo y todo de la
Iglesia, a la que está llamado a dedicarse con amor indiviso, como un esposo
fiel a su esposa”, dijo. Refiriéndose al Año Sacerdotal inaugurado el
pasado 19 de junio, Benedicto XVI reiteró que “busca contribuir a promover
el esfuerzo de renovación interior de todos los sacerdotes para que su
testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más fuerte y eficaz”. Finalmente,
pidió que “la Virgen, a quien San Juan María Vianney
tanto amó e hizo amar a sus feligreses, ayude a cada sacerdote a reavivar el
don de Dios que está en él en virtud de las Sagradas Órdenes”. Y ello para que
crezca en la santidad y esté dispuesto a dar testimonio, si es necesario hasta
el martirio, de la belleza de su total y definitiva consagración a Cristo y a
la Iglesia”. (Zenit/Catholic.net)