SESIÓN DE FORMACIÓN SOBRE LA EVANGELIZACIÓN DEL VARÓN
Del 8 al 11 de enero, nuestras comunidades de Francia
organizaron una sesión de reflexión y estudio sobre la evangelización del
varón, un aspecto específico de nuestro carisma. Esta sesión daba
continuidad a la que tuvo lugar en el mes de septiembre del año pasado, a cargo
de Mademoiselle Aline Lizotte, sobre el mismo tema.
El P. José Mª Fernández-Cueto, y las
Hnas. Mª Rafael y Mª Lourdes participamos en ella con otros 15 Cooperadores y
Cooperatrices, entre los cuales se encontraba también el P. Hernán Pereda,
Superior General, y la Superiora General de las Cooperatrices, la M. Mª
Christianne.
El P. Barbier, que había preparado
con esmero esta sesión, nos hizo la presentación de la temática, del modo de
trabajo, y de las diferentes etapas que, sin prisa, nos invitaba a recorrer.
Comenzó afirmando que la crisis actual del varón no es algo que carezca de
importancia, sino que constituye un grave problema de civilización, favorecido
por los medios de comunicación, las universidades, cada vez más numerosas, en
las que se enseña la ideología del “gender” (género)1 y también por las leyes que
favorecen su aplicación.
Durante la primera etapa del camino
propuesto, echamos una mirada sobre el estado actual de la situación del
varón. Divididos en grupos de dos o de tres personas, se repartieron
entre ellos unos textos sacados de publicaciones actuales, de diversa
orientación o tendencia, sobre la situación del hombre en el mundo de hoy, como
consecuencia de los siguientes factores: la crecida participación e influencia
de la mujer en la sociedad y en el
mundo; la confusión, que a veces ello conlleva, respecto a la misión y funciones
propias de cada sexo; las repercusiones de este hecho en el mundo familiar,
laboral, profesional; la crecida manifestación de la agresividad masculina y la
desvalorización de la misión natural del varón.
Tras el estudio en privado y en grupo de esos diversos textos, cada
grupo tuvo que exponer ante los demás el contenido del texto estudiado por él y
las consecuencias tanto para el hombre, como para nuestra misión acerca del
mismo. En los escritos estudiados advertimos que en ningún momento se habla de
la naturaleza propia del hombre y de la mujer, sino de condicionamientos
culturales y sociales. Índice claro de la penetración de la ideología del
género en la cultura dominante.
Después de haber mirado de frente la
situación actual, estudiamos, esta vez por grupos de cuatro o cinco, el Documento
de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, firmado en 2004 por el
entonces Cardenal Ratzinger, sobre “la colaboración del hombre y de la
mujer en la Iglesia y en el mundo”. Intentamos extraer los puntos
esenciales de la visión cristiana del hombre y de la mujer, que este documento
ofrece, basado en la revelación bíblica2 . Señalamos los elementos
fundamentales de la identidad y de la misión de la mujer en la sociedad, y de
las consecuencias para el hombre. Al finalizar la tarea, los diferentes grupos
pusieron en común el fruto de este interesante estudio, quedando bien de
manifiesto la extraordinaria riqueza y complementariedad con que el Creador ha
dotado a la naturaleza del hombre y de la mujer.
Y llegamos a la última etapa,
convencidos aún más de la necesidad de seguir evangelizando al varón en este
complejo contexto actual, por medio de los Ejercicios y el acompañamiento
espiritual. Aunque la razón determinante de nuestra consagración a la
evangelización del varón sea el haberlo establecido así el Fundador y el
haberlo aprobado así la Iglesia, siempre hemos encontrado otras razones que
justifican o hacen comprensible esa consagración. Ahora bien, habiendo
constatado que algunas de ellas parecen haber perdido valor con el paso del
tiempo, buscamos juntos en esta última parte de la sesión las que el momento
presente ofrece. Para ello nos ayudamos de un artículo que escribía el P.
General el pasado mes de septiembre, en su boletín de información a las
comunidades. Con los resultados de esa búsqueda en común, una comisión
estableció un cuestionario al cual respondimos por grupos, estableciendo así un
elenco de razones que hacen comprender lo actual que es nuestra misión y
carisma en este particular.
Estimulados por el P. General, Hernán Pereda, concluimos este enriquecedor encuentro con un momento de oración compartida durante el cual alabamos y dimos gracias al Señor por todo lo vivido juntos, por el buen clima de confianza y de fraternidad compartido en esos días, y expusimos ante El, nuestra pequeñez y dificultades que encuentra la misión que El mismo nos ha encomendado. Confiamos también los frutos de esta sesión a la intercesión de María, presente en el Cenáculo de los Apóstoles, ella que atrajo sobre la Iglesia naciente el fuego del Espíritu.
2 El
P Cueto publicará, a partir de este número, en la sección Nueva Evangelización,
la segunda parte de este documento, en la que se recogen los análisis del Papa
Juan Pablo II sobre la teología del cuerpo y del sexo.