Orad siempre... para que seáis uno.

Centenario del Octavario por la Unión

 

 

En efecto, fue en 1908 cuando el Rev. James Wattson, pastor anglicano de América del Norte, fundó el “Octavario de oración por la unidad de los cristianos”, que se fijó entre dos fechas significativas: el 18 de Enero, que entonces se celebraba la fiesta de la Cátedra de San Pedro en Roma y el 25 del mismo mes, que sigue siendo la fiesta de la Conversión de San Pablo.

Aunque la inicitiva surgió en ambiente no católico, la Iglesia se fue uniendo a esta propuesta de oración. En 1965, la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Mundial de las Iglesias y el entonces Secretariado para la Unidad de los Cristianos de la Iglesia Católica Romana comenzaron oficialmente a preparar juntos los materiales para la Semana de oración por la unidad de los cristianos. La publicación conjunta de textos idénticos se inició en 2004.

Ofrecemos el material preparado para  por ambas comisiones eclesiales y exhortamos a nuestros lectores a orar por esta importante intención durante el Octavario y también a lo largo de todo el año.

 

 

 

Textos bíblicos y oraciones para el Octavario

Día primero: Orad siempre

No ceséis de orar (1 Tes 5,17)

Is 55, 6-9; 1Tes 5,13-18; Lc 18,1-8

Oración

Señor de la unidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te pedimos sin cesar para que todos seamos uno como tú eres uno. Padre, oye nuestra llamada cuando te buscamos. Cristo, condúcenos a la unidad que deseas para nosotros. Espíritu Santo, procura que no nos desalentemos nunca. Amén.

 

Día segundo: Orad siempre, no tengáis confianza más que en Dios

Manteneos en constante acción de gracias (1 Tes 5,18)

1 Re 18,20-40; 1 Tes 5,(12a)13b-18; Jn 11,17-44

Oración

Dios de toda la creación, escucha a tus hijos en su oración. Ayúdanos a conservar nuestra fe y nuestra confianza en ti. Enséñanos a darte gracias en toda circunstancia, a tener confianza en tu misericordia. Danos la verdad y la sabiduría, para que tu Iglesia nazca a la nueva vida en la comunión. Tú solo eres nuestra esperanza. Amén.

 

Día tercero: Orad sin cesar por la conversión de los corazones

Animad a los tímidos y sostened a los débiles (1 Tes 5,14)

Jonas 3,1-10; 1 Tes 5 (12a) 13b-18; Mc 11,15-17

Oración

Señor, tú quieres la verdad en el fondo del ser; en el secreto de nuestro corazón; tú nos enseñas la sabiduría. Haz que nos animemos mutuamente en los caminos de la unidad. Muéstranos las conversiones necesarias para la reconciliación. Da a cada uno un corazón renovado, un corazón verdaderamente ecuménico; así te lo pedimos. Amén.

Día cuarto: Orad sin cesar por la justicia

Mirad que nadie devuelva mal por mal (1 Tes 5,15)

Ex 3,1 -12; 1 Tes 5,(12a)13b-18; Mc 5,38-42

Oración

Señor Dios, tú has creado la humanidad, hombre y mujer, a tu imagen. Concédenos orar sin cesar, con una sola alma y un único corazón, para que todos los que tienen hambre en el mundo queden satisfechos, que los oprimidos se liberen, que todo ser humano sea tratado con dignidad; haz de nosotros tus instrumentos para que este deseo se convierta en realidad. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

Día quinto: Orad sin cesar con un corazón paciente

Tened paciencia con todos (1 Tes 5,14)

Ex 17,1-4; lTes5,(12a)13b-18; Lc 18,9-14

Oración

Señor, haz de nosotros tus discípulos, que escuchemos tu Palabra día y noche. En nuestro camino hacia la unidad, danos saber esperar los frutos a su tiempo. Cuando los prejuicios y la desconfianza triunfan, concédenos la humilde paciencia necesaria para la reconciliación. Así te lo pedimos.

 

Día sexto: Orad siempre para obtener la gracia de colaborar con Dios

Estad siempre alegres. No ceséis de orar (1 Tes 5,16)

2 Sm 7,18-29; 1Tes5,(12a)13b-18;  Lc 10,1-24

Oración

Señor Dios, en la perfecta unidad de tu ser, guarda en nuestros corazones el ardiente deseo y la esperanza de la unidad para que nunca dejemos de trabajar al servicio de tu Evangelio. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Día séptimo: Orad porque tenemos necesidad

Sostened a los débiles (1 Tes 5,14)

1 Sam 1, 9-20; 1Tes5,(12a)13b-18; Lc 11, 5-13

Oración

Señor, ayúdanos a ser de verdad uno cuando rogamos por la curación de nuestro mundo, de las divisiones entre nuestras Iglesias y por nuestra propia curación. Haz que no dudemos de que tú nos escuchas y que tú nos responderás. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo. Amén.

 

Día octavo: Orad siempre para que seais uno

Que la paz reine entre vosotros (1 Tes 5,13b)

Is 11,6-13; !Tes5,13b-18; Jn 17,6-24

Oración

Señor, haz que seamos uno: uno en nuestras palabras para que te dirijamos una oración humilde y común; uno en nuestro deseo y en nuestra búsqueda de la justicia; uno en el amor, para servirte en el más pequeño de nuestros hermanos y hermanas; uno en la espera de ver tu rostro. Señor, haz que seamos uno en ti. Amén.