¿UN CÍRCULO VICIOSO EN EL LIBRO DEL PAPA?

 

He leído con mucho interés y con gusto el libro “Jesús de Nazaret”, del Papa. No todo me ha resutado fácil de entender,  pero en su conjunto me ha gustado de verdad. Ahora, en el Prólogo he encontrado una frase que francamente no llego a entender, me parece un círculo vicioso. Dice, “Naturalmente, creer que precisamente como hombre él –se trata de Jesús- era Dios y que dio a conocer esto veladamente en las parábolas, pero cada vez de manera más inequívoca, es algo que supera las posibilidades del método histórico. Por el contrario, si a la luz de esta convicción de fe se leen los textos con el método histórico y con su apertura a lo que lo sobrepasa, éstos se abren de par en par para manifestar un camino y una figura dignos de fe.” Si ya previamente  se cree que Jesús era Dios, ¿a qué sirve leer los textos con el método histórico para llegar a un camino y una figura dignos de fe? En otras palabras, ¿qué añaden el camino y la figura dignos de fe, a la convicción de fe de que él era Dios? No sé si me explico. ¿Podría Vd. aclararme un poco el asunto?

F.S.M. (Pozuelo de Alarcón)

 

Lo intentaré. Es claro que, como Vd. dice, parece un círculo vicioso. Parece que se podría objetar al Papa, como Vd. hace, que, si la convicción de fe de que Jesús era Dios es razonable y digna del ser humano, ¿para qué se quiere más? Y si no lo es, ¿qué ayuda puede prestar a la lectura posterior de los textos con el método histórico, etc., para que puedan manifestar una figura digna de fe, como dice el Papa?

Quizá sirva tener presente primero, que podemos tener una fe sencilla y precientífica –llamémosla así-, y otra científica, o justificada racionalmente, y segundo que, en la “adquisición” de esta fe racionalmente justificada, pueden confluir y de ordinario confluyen dos procesos distintos, el uno psicológico, el otro lógico.

La primera fe, que suele designarse con la expresión “fe del carbonero”, es verdadera fe, puesto que es creer, aceptar como verdadero, con nuestra inteligencia movida por la voluntad y con la ayuda de la gracia, lo que Dios, que no puede engañarse, ni engañarnos, nos ha revelado. Repito que es fe verdadera y suficiente para que esas personas puedan salvarse, y en algunos casos incluso tener una vida espiritual elevada. Pero, evidentemente, es fe propia de niños y de gente poco culta, personas todos ellos que no están en condiciones de justificarla de forma racional. Es también, por desgracia, la fe de muchos, quizá la mayoría de los católicos, que pudiendo estar en condiciones de justificar su fe, si quisiesen dedicar tiempo y esfuerzo al estudio de la misma, de hecho no lo están, por pereza, desinterés, respeto humano, y qué se yo cuantas cosas más, que hacen de una u otra forma culpable su ignorancia.

En cuanto a la adquisición de la segunda fe, la fe racionalmente fundada, el proceso psicológico, a que me he referido, no da razones positivas en favor de la misma, simplemente quita obstáculos, suprimiendo afectos desordenados y prejuicios nacidos de los mismos que obnubilan más o menos la mente. El proceso lógico, en cambio, ofrece positivamente razones que hacen digna la fe de ese ser racional que es el hombre.

Es claro que el Papa habla del proceso racional con el que se justifica la fe. Pero el punto de partida de ese proceso, bien puede ser la fe sencilla, precientífica. Ésta podría ser la fe a la que el Papa se refiere, cuando dice “Si ya previamente  se cree que Jesús era Dios...” Si ese punto de partida no se toma como una de las razones para justificar la fe, sino simplemente como el estado de ánimo de quien inicia la investigación, no hay círculo vicioso. La utilidad de esa fe inicial está en que normalmente llega al alma con la gracia y con ella puede crear ese estado de libertad interior a que me he referido más arriba. La lectura de los textos “con el método histórico y con la apertura a lo que lo sobrepasa” constituiría el proceso lógico, que permitiría el paso de la fe precientífica a la fe razonablemente fundada.

Espero que esto le pueda dar luz.

 

J. Mª. F-C.