«Sensibilización: una
sinfonía por la vida»
Gran éxito del IV
Congreso Internacional Provida
Un colaborador de “Avanzar” estuvo allí. Ésta
es su crónica.
Se celebró del 6 al 8 de noviembre en
el Auditorio de Zaragoza bajo el lema “Sensibilización: una sinfonía por la
vida”,
reunió a 1.340 congresistas y expertos de 32 países y fue organizado por la
Federación Española de Asociaciones Provida. Al igual
que ocurrió en las anteriores convocatorias (Madrid 2003; Lima 2005; México
2007), el congreso ha estado caracterizado por el tono positivo de sus
propuestas. Los ponentes procedían de las universidades de Roma, La Coruña,
Costa Rica, Navarra o Indiana (EE.UU.), otros
ostentan cargos en entidades provida, como la
presidenta de Provida Cuba, el presidente de la ONG
‘El portal de Belén’ de Córdoba (Argentina), el presidente del Movimiento Provida de Zagreb (Croacia) y la presidenta de la Fundación
Sí a la Vida de El Salvador. Asimismo, participaron en el congreso el promotor
de la implantación del método ABC en Uganda, Martín Ssempa,
que ha logrado reducir el Sida en este país del 20% en los años 90, al 5% en
2004, la política italiana de centro-izquierda, Paola Binetti
o la secretaria general del Foro Europeo por los Derechos Humanos y la Familia,
Catherine Vierling. Entre los ponentes
españoles se encontraban el magistrado de la Audiencia
Nacional José Luis Requero
y el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco. En el
marco del Congreso se celebraron tres concursos provida
que aglutinaron a participantes de todas las edades, concurso infantil de
pintura, concurso juvenil de relatos y concurso de camisetas. El Congreso se ha
podido seguir a través de un canal de televisión en directo por Internet. En
resumen, un rotundo éxito que ha motivado cientos de felicitaciones desde todo
el mundo. Poco a poco se irán colgando en http://www.zaragoza 2009.org/
todas las ponencias, fotos y presentaciones del Congreso, y se podrá
adquirir el DVD resumen de tan importante cita.
Declaración de Zaragoza: El
“megagenocidio”
El congreso concluyó con
el lanzamiento de un documento dirigido a los poderes públicos y a la sociedad
en general, en el que se insta a los gobiernos a “trabajar eficazmente
para ayudar a las mujeres embarazadas”. Se pide que la ayuda a las
mujeres embarazadas traspase fronteras y se organice de manera global. Según el
sociólogo José Pérez Adán, miembro del Comité Permanente de los
Congresos Internacionales Provida, es necesaria una
plataforma internacional en la que participen los gobiernos y que se dedique a
ayudar sanitaria y económicamente a las mujeres embarazadas, la declaración pretende
acabar con “el aura de respetabilidad que tienen todas aquellas personas que
se dedican a hacer abortos. Queremos que se den cuenta del rechazo social que
genera el aborto en la sociedad y que dejen de hacerlo”. La Declaración de
Zaragoza afirma que “lo peor que le puede suceder a una madre es hacer matar
voluntariamente a su propio hijo” y denuncia que
los más de 800 millones de muertes que ha provocado hasta el momento en el
mundo la legalización del aborto constituyen un delito de lesa humanidad y que,
por su número y extensión, propone que se denomine a partir de ahora como
mega-genocidio. “El aborto es la causa de muerte que más víctimas ha
provocado en la historia de la humanidad. Ocasiona 50 millones de víctimas al año. Estos muertos
deben ser reconocidos como víctimas humanas de acciones humanas”.
También clama contra todos los métodos que eliminan, de forma invisible pero
sistemática, a otros tantos millones de seres humanos en sus primeros días.
Entre otras cosas, la Declaración exige “promover soluciones racionales,
siempre respetuosas de la vida, para las necesidades humanas”; “hacer respetar
toda vida humana desde la concepción hasta su muerte natural”; “punir y
eliminar toda práctica abortiva, eugenésica, eutanásica,
o que manipule la vida humana” y se compromete a impulsar alternativas al
aborto tales como la adopción, las redes sociales de apoyo a la mujer
embarazada, la creación de centros de orientación familiar, etc.
Acción Mundial de
Parlamentarios y Gobernantes por la Vida.
Su secretario ejecutivo
y cofundador es el chileno Benjamín Correa. En su intervención en el
congreso afirmó que es alarmante la extensión de la “cultura de la muerte”,
cuya filosofía es “una visión plana del hombre, no trascendente”, marcada
por la convicción de que “no podemos descubrir un proyecto divino para la
especie humana” y por tanto hemos de “salvarnos a nosotros mismos”.
Correa subrayó la gravedad de que pensadores, doctores y profesores lleguen a
afirmar que “el asesinato de un niño no debería ser tan grave como el de un
adulto”. Finalmente afirmó que “esto es peor que el holocausto nazi” y
que a los provida “nos toca ser como el
Maximiliano Kolbe de nuestra época”, seguir este
proyecto bueno, que viene de Dios, orar profundamente e imitar el heroísmo de
los santos.
Tiempo para una vida
La verdad sobre el aborto y sus
consecuencias. Es el título de un documental, presentado en el Congreso de
Zaragoza, realizado por Ricardo del Pozo. Se puede conseguir en tiempoparauna-vida@hotmail.com
Millón de velas por la vida
Tres mil voluntarios del
IV Congreso Internacional de Zaragoza participaron asimismo en esta iniciativa,
que se celebró en la noche del 7 al 8 de noviembre y que consistió en una
cadena de velas desde el Auditorio de Zaragoza hasta la plaza del Pilar (4
kilómetros de recorrido) simbolizando a los 1,5 millones de niños que han
dejado de nacer en España a causa del aborto. En la plaza del Pilar se encendió
un gran Sí a la vida formado por miles de velas y en otros puntos los
voluntarios dibujaron corazones, bebés y otros símbolos de apoyo a la vida.
Una política al servicio del
bien común es
la que defiende y protege a la
familia.
Dos semanas después del
Congreso de Zaragoza, el XI Congreso «Católicos
y Vida Pública» organizado por la Fundación Universitaria San Pablo CEU,
trataba también de la defensa de la vida. Ofrecemos la parte del «Manifiesto
final» que aborda este tema:
«La política al servicio del bien común ha de asegurar el derecho fundamental, primero y primario de toda persona humana a la vida, desde el instante mismo de su concepción, en el que ya ha de reconocérsele su dignidad ontológica de persona, hasta la muerte natural. Esto exige desarrollar una política eficaz de protección integral a la maternidad, mediante un sistema coherente de ayudas que permita a toda mujer, por desfavorables que sean sus circunstancias, acoger y educar a sus hijos. Una política al servicio del bien común es la que defiende y protege a la familia, constituida sobre el matrimonio verdadero que une a un hombre y a una mujer. Para la vida y la familia constituye hoy una amenaza especialmente grave, frente a la que lanzamos una apremiante alerta, la difusión de la llamada ideología de género que ha conseguido en España imponer un conjunto de leyes absolutamente incompatibles con el respeto a la vida humana, con la dignidad de la mujer, con una recta concepción del matrimonio y de la institución familiar».